Yo me imaginaba esta cuarentena sentada en un sillón, en silencio absoluto, con los pies sobre un pequeño puf (f), rodeada de libros dispuestos a ser leídos sin interrupciones, sin quehaceres domésticos, sin contestar ni un mensaje, sin siquiera sacando al perro. Pero no... porque entre que leo las noticias, whatsapp, twitter, FB, la ducha, la salida en horarios precisos, comer un plato de fideos cuando me doy cuenta pasó el día, me tiro en la cama, busco una pavada en Netflix y como no encuentro, agarro la revista de turno, el libro de turno y leo unas páginas. Y así pasó otro día de confinamiento, desconfinamiento, cuarentena, distanciamiento social, guerra, estado de emergencia o como la llamen. Pero bueno, entre tanta desorientación, leyendo varios libros a la vez que abro según mi ánimo, terminé LA VIDA NEGOCIABLE de LUIS LANDERO y otra vez, Landero, me regaló una historia preciosa. La vida negociable ( es un título tan acertado como todos los de Landero - decía ...