Librerías y libreros II

A fines de julio leí dos artículos, uno en la revista Paris Match, el otro en el diario Le Figaro. Los dos comentaban la difícil situación que viven las librerías francesas independientes, las pequeñas. En Francia, el mercado del libro es estable pero el mercado de las librerías está en caída libre. Las librerías cierran tragadas por las ventas por internet y por las grandes monstruos como Fnac, Virgin y otros. Les es difícil competir con esos gigantes porque las pequeñas librerías  no solo tienen que seguir cumpliendo con un rol cultural en una ciudad, en un barrio, sino también tienen que  vivir de sus ganancias como todo comerciante. ¿Y entonces cómo sobrevivir?
En Paris Match hablaban además del libro "Un librero enojado" ("Un libraire en colêre") Su autor es Emmanuel Delhomme, ferviente librero desde 30 años. En su libro Delhomme dice que tiene miedo, que los libreros están muriéndose y que para salvar a las pequeñas librerías todos tienen que hacer un esfuerzo. Los editores sobre los precios de los libros, los libreros a adaptarse a las nuevas prácticas de los lectores y a los nuevos cambios hacia la era numérica. 

"Pero es difícil - dice el artículo - cuando sólo en Francia salen más o menos 70.000 libros por año y los libreros reciben entre 800 y 1000 obras por semana"

¿Tanta producción cuando las ventas bajan, las librerías cierran, cuando 9 de cada 10 libros no funcionan? Las explicaciones comerciales no son el motivo de este comentario, sino las reflexiones de cómo ayudar a las librerías que dan vida al barrio.
Coincido con la periodista Valentine de Panafieu: comprar "Un libraire en colêre" (o en mi caso comprar “Memorias de un librero” de Héctor Yánover) es “una manera de apoyar a los libreros (…) un gesto casi ciudadano, para no dar vuelta definitivamente la página”.

Enlace: http://mireyaviacava.blogspot.com/2011/05/librerias-y-libreros-i.html



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Este anuncio corresponde a la nueva campaña de sensibilización para salvar las librerías en Francia. Estuvo auspiciada por el Sindicato Nacional de la Edición en Francia y apoyada, entre otros, por el Sindicato de Libreros Franceses y el Centro Nacional del Libro. Se trata de valorar el trabajo de librero como "el buen consejero" y hacernos  tomar conciencia  que gracias a nuestra contribución como lectores, nuestras visitas y compras, damos vida a un modelo cultural único. Medios y librerías aficharon la campaña, aunque hubo algunos exigentes a los que no les gustó. 
El que quiera saber las razones puede leer este link  (en francés) 
 http://www.lemonde.fr/idees/chronique/2011/08/23/promotion-du-livre-c-est-rate_  




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