Hace muchos años, cuando me gustaba jugar a cocinar, colaboraba en el suplemento para chicos del Diario La Nación haciendo una sección de recetas de cocina para chicos. Todas las semanas, salía una receta para hacer ñoquis, tortas, galletitas, tartas, ensaladas.. y otras cosas sencillas "que podíamos hacer con la ayuda de un adulto". Años más tarde trabajé en periodismo gastronómico junto a Miguel Brascó, Fernando Vidal Buzzi, en las revistas argentinas Gourmet y en Cuisine & Vins . Ahí las recetas eran sofisticadas, elegantes y serias. Sin embargo, para desgracia de mi familia, estas experiencias culinarias escritas no me sirvieron de mucho porque les puedo asegurar que no cocino ni ¡un huevo frito.! Pero que no me guste cocinar, ni sepa cocinar no significa que no me gusten los buenos restaurantes, ni me diviertan los programas de televisión donde enseñan a cocinar, ni la cocina desordenada de Jamie Oli...