"La mesa la pusieron en mitad de la nada, en un lugar de paso, sin ventanas (...) Dejé el bolso y la carpeta encima de la mesa, el chaquetón en el respaldo de la silla y me senté a esperar tal como me había indicado el ordenanza..." - así empieza la novela de la escritora española Sara Mesa y a partir de allí vemos las sombras de la burocracia contemporánea y el desasosiego de su protagonista.
La señorita Villalba intenta consolidar su futuro profesional en una oficina pública administrativa y se prepara, sin mucho empeño y empujada por su compañera Beni, a pasar las famosas "oposiciones", la vía más común para obtener un empleo como funcionario en el Estado.
Pero una vez allí, entre largos pasillos y un escritorio con "un ordenador no muy nuevo, amarilleado por el tiempo, con pegatinas corperativas", se encuentra con protocolos absurdos, papeles sellados que nadie mira, informes innecesarios, empleados que nadie sabe muy bien qué hacen, oficinas vacías, jerarquías incomprensibles etc etc.
Pasan las semanas y la protagonista sigue sin saber cuál es su función allí, qué y cómo debe hacer un trabajo ¿ qué trabajo? ni ella misma lo sabe.
Empieza a improvisar dibujos, poemas para matar su tiempo, empieza a tener pequeños contactos con otros "funcionarios" como ella, compartir un café acá o allá. Pero un un día, hastiada y aburrida, hasta avergonzada de no hacer nada, decide tomar medidas subversivas, bastantes divertidas, sin ninguna mala intención, pero sin prever las consecuencias.
Yo creo que esta novela no intenta ridiculizar o minimizar al empleado público, más bien muestra los mecanismos, absurdos, tediosos, sin interés, de la burocracia (común en cualquier lado del mundo) y de cómo malamente se organizan las cosas.
PD: La autora conoció bien el mundo de la Administración pública porque trabajó en ella. Es una novela que puede herir los sentimientos de "funcionarios públicos" 😊
#SaraMesa #lecturas #quéleer #escritorasespañolas #leyendovoy @anagramaeditor

Comentarios