Lecturas de verano

Ayer leí en un artículo esta frase: "...aunque parezca que no, el placer de leer aplaca bastante el calor o nos traslada al menos a otras realidades." y efectivamente los libros de este verano caluroso, muy caluroso en el hemisferio norte aplacaron el calor de mis vacaciones... algunos más que otros me dieron aire en las tardes alicantinas.

Hablaré de 2 de ellos. Siempre aclaro que soy lectora, lisa y llanamente una lectora común y corriente. No esperen una crítica sino gustos.

1. Diario de un extranjero en París de Curzio Malaparte 

Malaparte, cuyo verdadero nombre era Kurt Erich Suckert, fue periodista, dramaturgo, escritor y diplomático italiano. El apellido elegido para firmar sus obras, que utilizó desde 1925 , es un juego de palabras con Buonaparte, en referencia a Napoleón Bonaparte. La obra literaria de Curzio Malaparte es una de las más representativas de la Italia del siglo XX - esto dice Wikipedia.

Tras combatir en la Primera Guerra Mundial, Malaparte estuvo ligado a Benito Mussolini, llegando a ejercer una considerable influencia en el Partido Fascista Nacional. Sin embargo, su espíritulo llevó a alejarse del dirigente italiano, publicando numerosas obras contra éste y la política italiana de la época en general, lo que significó varias estancias en prisión y exilios. Fue un escritor cuestionado por sus participaciones políticas, sus defensas, sus declaraciones, su posición. Su segunda patria fue Francia y  entre 1947 y 1948 escribió este diario. Son textos incompletos que son una crónica de encuentros, visitas, conversaciones, anécdotas, historias narradas.

Es un libro que marqué y marqué porque hay mucho, cosas que me hicieron gracias, cosas que quise buscar más allá de los relatos de Malaparte. Me gustó. Ahora veré París de otra manera. Me gustó la visión que tiene Malaparte de los franceses a los que tanto amaba. Hay frases geniales. Hay visiones de una sociedad de post-guerra muy interesantes. Hay imágenes, personajes, cultura, ambientes. Es un diario, "Un diario, como cualquier narración, conlleva un inicio, un nudo, un desenlace. El argumento de mi Diario....es el relato de mi regreso a París después de catorce años de ausencia, el descubrimiento de una nueva Francia, de un pueblo francés nuevo, es el retrato de un momento de la historia del pueblo francés .... es, pues una narración (...) Con la materia dispersa en la variedad de los días, yo compongo un orden, un relato, una "arquitectura"..." como bien explicó Malaparte sobre la intención de este libro.


2. El lector del tren de las 6.27 de Jean-Paul Didierlaurent


Primer error: leí este libro en español cuando debería haberlo hecho en su lengua original: el francés. La traducción no me gustó.
Segundo error: lo compré al vuelo en El Corte Inglés esperando que mi marido terminara con sus compras de camisas.
Tercer error: me dejé guiar por esos comentarios redundantes y pomposos como estos (ver imagen a la derecha).
Y ahí caí en la trampa.... no es un libro malo, pero de ahí a "la palma de oro de la literatura"..."nos convence de la necesidad vital de la literatura.." ·una novela imprescindible"... me parece mucho, demasiado, exagerado.

De acuerdo, es una linda historia de amor, de encuentros, de fantasía, de libros... es agradable, tierno por momentos, muy escatológico por momentos para mi gusto, pero del amor a los libros hay muchos textos... de esos "personajes comunes" que esconden secretamente un amor por los libros hay muchos.

Quizás uno de los más me impactó es un libro que me regaló mi amigo Enrique:  Una soledad demasiado ruidosa del escritor checo Bohumil Hrabal. Maravilloso.
Y ya que estamos les recomiendo el film Odette Toulemonde (2007 - Eric-Emmanuel Schmitt) Eso es ingenuidad, esa es gente común y una historia de amor y no solo por los libros, simple, agradable que sin ser "la palma de oro de la literatura" es sinceramente tierna.
 
 
 


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