Llega el pan dulce


Fin de año. Muchas veces transmití que a mi no me gustan mucho las fiestas. Ya sé, soy una amarga. No me gusta festejar ni mi cumpleaños. No soy muy fiestera. No me gustan las cenas multitudinarias ni las salidas de a muchos. Pero no por antipática sino por tímida o discreta o poco ruidosa o poco... no importa, por algos será. Tampoco me gusta festejar las fiestas de fin de año.... sí, ya sé, soy una amarga....pero hay una excepción: me gusta la navidad.

Me gustan las tradiciones que hay alrededor de la navidad. Me gustan los colores de navidad. Me gusta armar el árbol. Colgar los adornos que son recuerdos. El farolito que viene de acá, el angelito que viene de allá, la guirnalda que compré más allá, la estrella que los chicos hicieron en el colegio. Quizás sea el único momento que me hace sentir que mis chicos, mis hijos, siguen siendo chicos. En fin, aquí estoy, escribiendo algunas líneas con esta nostalgia que me invade a esta altura del año.

Ya armé el árbol, puse algunos regalitos al pie y pienso que todavía no escribí nada divertido y nuevo para navidad. Ya hice mis listas en el aire de fin de año. Esas listas que tienen metas, deseos, agradecimientos. Esas listas donde están presentes los que ya no están y extraño, los que están cerca, los que están lejos. Esas listas interminables que me hago todos los años, listas nostálgicas pero con ilusiones y con ganas, total soñar y tener ganas no cuesta nada.

Con ganas de volver a los 20 años, de estudiar, con ganas de estar en familia, con ganas... siempre con ganas. Con ganas de no ver a una presidenta enojada, con ganas de que no exista el día del hincha de nada, con ganas de que nadie rompa vidrieras y robe, con ganas de que las provincias formen parte del país, con ganas de que la imagen de Alfonsín nunca se borre, con ganas de que los policías hagan su trabajo como se debe, con ganas de que el cholulismo no esconda las verdaderas noticias, con ganas de que la justicia funcione, con ganas de que los funcionarios no insulten, con ganas de leer, con ganas de saber escribir, con ganas de ver a mis hijos unidos, con ganas de ver qué libro me van a regalar este año, con ganas de pasar las fiestas sin pirotecnia porque asusta a mi perro Frank, con ganas de ver funcionar al país, que no haya derroche, que todos tengamos pan dulce, que los presos queden presos, con ganas de ver a mis viejos que ya no están... con ganas de, con ganas de .... ¿ven? las fiestas siempre me ponen así, nostalgiosa pero siempre con ganas.

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