Semana de cine de un lado y del otro del océano

La semana pasada vi en Caracas dos películas oscarizadas: La Dama de Hierro y Los descendientes. Ni una ni la otra colmaron mis expectativas.


Los estadounidenses son buenos para  encarnar Reinas, Reyes, figuras políticas, íconos. Y hay que reconocer que el mérito de la película La Dama de Hierro es la actuación de Meryl Streep. Ganó un merecido Oscar pero personalmente me resultó una película que no se sabe si el fin de la película es la de despertar compasión, mostrar historia, mostrar una vida que termina mal, humanizar a Margaret Tatcher, despertar simpatía o pena frente a su triste final... sea lo que sea, a mí no me gustó.
Sobre Los descendientes... solo puedo decirles God save Clooney! y, seamos generosos, a la divina Shaliene Woodley que seguramente dará mucho que hablar.


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Tres días después. Del otro lado del océano. 

Fui a ver un documental de la serie consagrada a los grandes chefs de Francia. En este caso Michel Bras, chef de uno de los mejores restaurantes del mundo, 3 estrellas Michelin. Es la historia de un padre, Michel y su hijo Sebastián. Es la transmisión del "savoir faire" de toda una vida . Michel decide retirarse y Sebastián, tomar las riendas del  restaurante. Un momento crucial para sus carreras. Un documental de amor y de una pasión compartida: la de cocinar



Fui a ver también la película francesa Cloclo. 

Cloclo es Claude François, un gran ídolo de la música pop francesa de la década 60/70. Digamos que Cloclo fue ¡el Palito Ortega francés!
La diferencia es que Claude François tuvo una vida excesiva. Mujeres, éxitos, desconsuelos, tragedias, mentiras y una muerte trâgica a los 39 años. 
Llegó a la cima gracias a su voluntad y a una canción: "Belles Belles Belles". También fue el autor junto a Gilles Thibaut y Jacques Revaux  de la canción Comme d'habitude. 
Si ese título no les dice nada, quizá le resulte más conocida como "My way". Versión traducidad al inglés por Paul Anka. La primera interpretación fue la del genial Frank Sinatra, y se convirtió en una de las canciones claves de Sinatra y una de las más conocidas de la historia. 

La fama de Cloclo sigue intacta y eso fue lo más duro para Jéremie Renier, el actor belga que lo representó. La película acaba de estrenarse en Francia, con mucho éxito, porque todos los franceses llevan a Cloclo en un rincón del corazón. 
Mientras, Jéremie Rénier ya está en otra cosa. En su nuevo film: Elefante blanco, de Pablo Trapero, filmada en las impenetrables villas miserias de Buenos Aires. 


Hay veces que uno va al cine a llorar, otras a reír, a emocionarse, a vivir aventuras o fantasías, a ver actores o actrices que hacen soñar o a ver revivir en la pantalla a personajes inolvidables. 
Cloclo no me dejará un recuerdo imborrable  pero es una de las películas de las que uno sale satisfecho de ver un ratito a un ídolo y a toda una época de "vedette à paillettes". 

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