Autores y amigos VII


Ma chère amie:

El día que llegué a París me encontré, gracias a las manos mágicas de nuestra amiga Edwina, con tu libro terminado, editado con el sistema “My special book” y hasta dedicado.
Sabía que en él había un capítulo sobre las “verdaderas y sinceras amistades” y que estábamos nosotras tres: Valerie, Edwina y yo. Sin embargo, resistí a la tentación de leerlo antes que todos los otros y empecé el libro como se debe: por la primera página.  Debo confesarte que cuando lo empecé no me sentí cómoda. Eran tus vivencias de París y tuve  la sensación de entrar en una intimidad en la que yo estaba de más. Pero a medida que fui avanzando en la lectura fui tomando confianza y empecé a sentirme “a l’aise” con tu relato. Reconocí momentos, amigos, inquietudes, lugares, experiencias y sentimientos compartidos.
Hay algunos capítulos que disfruté más que otros. Mis preferidos fueron sin duda el “nuestro” por supuesto (aunque no perdono el descuido de tipeo del lindo apellido de Pascal ¡A reparar en próximas ediciones!), el capítulo de Gloria , las idas y venidas, tu relación con la aspiradora portátil y los mails de tu papá. 
Pero hay dos cosas que guardaré muy cerca: tu capítulo “Atreverse” (que curiosamente no lo incluiste como capítulo)  y nuestra foto, en donde estamos las 4, en el restaurante “Les deux abeilles” (uno de los tantos que tan bien elegías para nuestros encuentros en medio de tu agenda presidencial) en donde estamos reinas, sonrientes y amigas. Esas son las imágenes que guardaré de tu libro.
Vos me conocés. Tanta ola de afecto, agradecimiento, amigos me intimidan. A mí, con ustedes 3 me alcanzó para clavar mi ancla argentina en París y fundar una amistad "sincera". Esos almuerzos, esos encuentros de los martes por la mañana en tu departamento de Cimarrosa, las cenas, los regalos, nuestros cuentos, las risas, las lágrimas, los adioses  un llamado telefónico, un mensaje forman  parte de la larga serie de momentos inolvidables de mi vida de "expatriada".
Ahora, las 4 vivimos lejos. Pero lejos no quiere decir distantes. Eso es lo bueno. Siempre hay un mensaje, siempre hay un blog a leer, un chiste, siempre hay una hija que se casa, un hijo que se recibe, un dolor a compartir, un capítulo de un libro que nos hace revivir esos años parisinos que nos han unido.
Esta carta pública es mi agradecimiento a tus palabras, como lo es tu libro a tus amigos, entre los que evidentemente estoy yo y “mis amigas de París”.

Je t’embrasse fort, Mireya


Enlaces de interés:
http://www.myspecialbook.com/
Les Deux Abeilles: 189 Rue de l'Université, 75007 Paris.

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