Príncipes y Princesas I


Ya sé, no es el momento "geopolítico" para hablar de príncipes y princesas. Pero bueno, cada uno tiene sus debilidades. Por ejemplo, la de mi amiga y escritora Pascale Maret, son los westerns y las películas de los hermanos Coen. La mía, son las historias de príncipes y princesas. En la variedad está el gusto. 


A mí me encantan las princesas de Disney, los castillos, los jardines reales, los trajes largos, las carrozas, las coronas, las capas. Me gustan las princesas valientes, los príncipes guapos como el de la Sirenita, o altos como el príncipe Felipe de España, los ratoncitos de la Cenicienta, la Bella Durmiente que duerme 100 años (¡qué dichosa!), Mulan, la Cleopatra de Liz Taylor, la Sissí de Romy Schneider, las fotos en blanco y negro de Lady Di,  de Grace Kelly y los vestidos de Rania de Jordania. No me gustan los zapatos de la princesa Letizia de España ni la cara de Alberto de Mónaco.

No me mientan. ¿Quién no ha soñado alguna vez con una vida en castillos y montañas encantadas? ¿O con un zapatito de cristal o una alfombra mágica? ¿O con un caballo blanco brioso o con ser la madrastra reina mala de una princesa? ¿O con conocer al príncipe azul o a la más linda de las princesas en mitad de la calle? 




Y no, nadie escapa a estas tentaciones. Pasan los años y las historias de príncipes y princesas, ficticias o reales, siguen encantando a grandes y chicos. Pasan los años y se venden tantos libros, disfraces, figuritas principescas como siempre. Y todos seguimos enamorándonos en el cine, en los libros, en la prensa de estas historias inventadas o reales con finales trágicos o felices, pero finales de cuento al fin.  

Y hablando de estas historias, da la casualidad que el próximo 29 de abril de 2011, habrá una historia de príncipes y princesas, como las que me gustan a mí ¡con boda y todo!

Se trata del casamiento del Príncipe William de Inglaterra y Catherine (Kate) Middleton. Él príncipe, ella no. Él bien "handsome", ella preciosa. Una pareja "comme il faut", futuros reyes de Inglaterra, reyes queridos, divertidos y actuales. Un romance mediáticamente perfecto como para que yo no me mueva de casa y vea en televisión el vestido de la novia, la Westminster Abbey,  la madrastra, la reina, la ruta “to Buckingham Palace", la carroza y el encanto de esta historia... como en un cuento.  



Además,  esta boda, la más esperada del año, me gusta por Lady Di, porque el “british style” me subyuga, porque la fiebre casamentera nos distrae de otros tristes eventos y nos hace soñar y porque será una boda real moderna marcada por la tecnología y las buenas acciones. 

Un cuento de hadas que tiene  perfiles en Facebook y Twitter. Cuentas en Flickr, YouTube  y un sitio Web oficial con todos los detalles de la boda paso a paso, día a día. Hasta los consejos protocolares y los regalos están organizados bajo los ojos de las nuevas tecnologías y redes sociales. Una ceremonia que se regristrará en 3D y que estará disponible online en tiempo récord. Una historia que es cómic: "Kate and William: a very public love story",  serie televisiva  llamada "William & Kate" ... what else?, una  banda sonora de la boda digitalizada y comercializada por iTunes e iPad lanza una nueva aplicación para seguir la boda real. 

Y para redondear la historia, el príncipe William y Kate han creado un fondo solidario para su lista de regalos


Los novios pidieron que cualquier persona que desee enviarles un regalo de boda, considere hacerlo en forma de una donación para el fondo que servirá para financiar la tarea de ONGs que trabajan en cinco causas elegidas por la pareja. 

Entonces, por favor, para no romper el encanto y para que no me convierta en sapo, que el próximo 29 de abril , nadie me moleste porque... ¡estaré soñando con vestidos largos y príncipes azules!  

Sitio oficial del casamiento real:  http://www.officialroyalwedding2011.org/
Blog de la escritora Pascale Maret:  http://www.la-charte.fr/sites/pascale-maret/blog-18/



Entradas populares