Aviones, otros aviones y más aviones


Hace muchos años fui a ver a un señor que se llamaba Don Renato y que vivía en la calle Paraguay de la Ciudad de Buenos Aires. Don Renato leía mágicamente las cartas y anunciaba, seria y minuciosamente, lo que nos podía pasar en los próximos... ¡mil años!
Yo tenía unos veinte años cuando lo fui a visitar muy entusiasmada y entre los mil años de aventura que me auguró, lo que más recuerdo, es cuando me dijo:

- ¡ Vos vas a viajar! ¡Vas a viajar mucho! ¡Vas a dar la vuelta al mundo! ¡Vos sí que vas a viajar!

Yo, estudiante de periodismo, salí saltando en una pata de la casa de Don Renato, el mago. Iba a vivir el sueño de todo "futuro periodista": viajar, viajar y viajar.
Al poco tiempo los viajes empezaron y recordé las palabras de Don Renato. Primero viajé por trabajo, después por placer para conocer el mundo, más tarde por amor, ahora por necesidad, amistad, porque soy mamá a distancia, porque mis hijos van y vienen, porque el placer de viajar no me lo quita nadie como al "Sebastián" de mi cuento...y hoy subo a un avión y bajo de otro y vuelvo a subir y vuelvo a bajar. Hoy estoy acá, mañana allá, pasado vuelvo, mañana me voy.
Nunca imaginé que lo que me habían anunciado las cartas de Don Renato se iba a cumplir al pie de la letra. Y cada vez que me subo a uno de estos aparatos pienso en él y en dos poemas que me acompañan: uno para la Mireya chiquita, otra para la adulta.

Les comparto algunas estrofas:

"Adiós, me voy a volar
por los caminos del cielo
adiós, le digo a la tierra
agitando mi pañuelo...

...Podremos cruzar el mar
sin mojarnos los vestidos
y mirar desde el avión
los gorriones en sus nidos
"

(del poema El avión de Marta Giménez Pastor)

...Desde lejos te veo victoriosa
flor de lis inquilina de aeropuertos
a veces
de la mano de tus hijos
y ese andar minucioso
de jardín en jardín
a veces estatuilla de la fontana de trevi
balbuceo de arpas en los atardeceres birmanos...


(del poema La más mía, la lejana -  un poema de mi madre Marta Giménez Pastor, para mí,  en su libro Agua Florida )

La ilustración de Alejandra Viacava pertenece al cuento "El sueño de Sebastián" de mi blog.

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